El diario argentino Clarín, en su edición del domingo 02.03.08 publica un reportaje a Evo Morales. Es extenso y la primera parte está referida a un tema propio de Argentina pero, hacia el final, hay respuestas del presidente de Bolivia que muestran con claridad su carácter humanista y que su apuesta por el cambio social es por la vía de la no-violencia. El autor es Pablo Stefanoni y citamos la parte de interés general.
(…)”—Volviendo a Bolivia, ¿es posible retomar el diálogo empantanado con los gobernadores opositores?
—Sí. Nosotros apostamos por la autonomía. En el referéndum de 2006 la mayoría de los bolivianos dijo No, pero en cuatro regiones ganó el Sí. Por eso garantizamos autonomías en la nueva Constitución y siento que es necesario crear un espacio en el Poder Ejecutivo, un ministerio de Autonomías que empiece a gestar con los movimientos sociales una autonomía basada en la legalidad y la solidaridad. Pero algunos grupos confunden autonomía con separación o independencia.
—Sin embargo, Santa Cruz sigue avanzando en el referéndum autonomista…
—Quisiéramos que paren y juntos avancemos.
—Si fracasa el diálogo ¿sigue vigente la propuesta de referéndum revocatorio?
—Exacto, por eso dijimos que apostamos a las urnas y no a las armas.
—Pero usted reveló que algunos sectores campesinos le piden armas para defender al gobierno, ¿cómo es eso?
—He recibido llamadas telefónicas y yo soy transparente. A mi me ha preocupado escuchar a compañeros del campo y la ciudad que me decían textualmente: “Hermano presidente, cuando eras dirigente sindical te has hecho respetar, ahora nos haremos respetar, danos armas”. Eran fuertes las llamadas, en un momento he tenido que desactivar mi celular…
—¿Y usted qué les dijo?
—Por supuesto que no estamos de acuerdo con eso. Dijimos que hay que hacer una revolución en las urnas y no con las armas, y estamos cumpliendo. Pero las agresiones y humillaciones causan estas reacciones en nuestros compañeros. Si al presidente lo tratan de mono qué pueden esperar los campesinos e indígenas.
—Usted habló de Kosovo, ¿cree que puede ocurrir lo mismo en Bolivia?
—Lo que quiero que sepa el mundo entero es que esta conspiración contra mi persona está encabezada por el embajador de Estados Unidos (Philip Goldberg). Preguntémonos de dónde viene el embajador estadounidense (cumplió funciones en Kosovo). No vamos a permitir que Estados Unidos siga gestando conspiraciones para dividir Bolivia con grupos oligárquicos y mafiosos. Cuando ya no pueden dominar, porque hay democracias liberadoras y no sometidas, gestan división.
—¿Cree que un triunfo demócrata podría mejorar las relaciones?
—Entiendo que hay políticas de estado en EE.UU. pero nos gustaría que empiecen a respetar los Derechos Humanos y que empiecen a respetar las transformaciones en los distintos países de Latinoamérica. Para eso deben poner fin al espionaje, al sometimiento y a la soberbia. A mí, desde la embajada, me decían Bin Laden.”.
