Archivo de febrero de 2009
En casi todos los países latinoamericanos el Movimiento Humanista tiene un vocero o portavoz que expresa el punto de vista del Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista, corriente de pensamiento y acción fundada en los años ‘60 por Silo (Mario L. Rodríguez Cobos). Perú no es la excepción y el vocero es el antropólogo Javier Zorrilla Eguren. Pero en este país se da la singularidad de que las denominaciones “Movimiento Humanista” y “Partido Humanista” han sido plagiadas por políticos tradicionales que intentan beneficiarse del prestigio internacional del auténtico MH.
En ocasión de que los políticos de provenientes de esas corrientes homónimas “truchas” (trucha/o: en argot argentino, es denominación despectiva de algo irregular) fueron convocados por Alan García para sumarse a su gobierno, los voceros humanistas difundieron una aclaración. Nosotros la publicamos en este blog el 19 de octubre de 2008 (Ver: “Yehude Simon y su Partido NO pertenecen a la organización mundial humanista”).
Javier Zorrilla Eguren, portavoz del auténtico humanismo, firma sus comunicados como “Vocero del Humanismo Universalista para el Perú”. En tal carácter difundió ayer nuestra postura frente a la presencia militar estadounidense en territorio de nuestra América, que califica como “contraria al desarrollo y a la integración regional”. Les transcribimos el texto:
“El arribo de la fragata “Rodney M. Davis”, el 11 de febrero, nos advierte que todo el 2009 la Cuarta Flota estadounidense utilizará los puertos peruanos de El Callao y Salaverry. La Resolución Legislativa Nº 29315, que faculta esta intervención, fue aprobada por el gobierno peruano junto con otras normas exigidas por Washington para poner en marcha el Tratado de Libre Comercio (TLC) que entró en vigencia el 1º de febrero.
La llegada de la mencionada fragata ha sido antecedida, además, por la presencia comprobada de tropas militares estadounidenses el año pasado, so pretexto de lucha contra el narcotráfico y labores humanitarias.
La estrategia de los EE.UU. en la región ha apuntado desde siempre a dividir a los países latinoamericanos, promoviendo el bilateralismo, es decir, las negociaciones por separado. El clásico “divide e impera” ha impedido que Latinoamérica, sólidamente unida, fortalezca su poder de negociación frente un mundo globalizado que, sin embargo, se regionaliza, como ha sucedido con la Unión Europea de Naciones.
Es este contexto, es evidente que los gobiernos de Perú y Colombia se han distanciado de la intención de forjar una región integrada con dirección propia, al excluirse del impulso integrador que representa UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas).
Es destacable que tras el desastre financiero y humano del capitalismo globalizador, en EE.UU., especialmente los jóvenes con la elección del presidente Barack Obama, hayan manifestado que quieren un cambio a favor de la paz y el entendimiento entre los pueblos. Y se espera que el belicismo imperialista del anterior gobierno sea reemplazado por un trato igualitario y pacífico que respete la soberanía de las naciones y promueva el desarrollo humano.
El gasto en armas de Occidente es escandaloso, inconsecuente y genera enorme cantidad de muerte y sufrimiento. Solo con la mitad de ese gasto se resolverían buena parte de los graves problemas sociales y ambientales. Es urgente además tomar conciencia que el riesgo nuclear ahora es más alto que nunca, con la estrategia de guerra preventiva desarrollada por Washington, con más naciones nucleares en conflicto (Israel, India-Pakistán) y más posibilidades de accidentes (como el reciente choque de dos submarinos cargados de armas nucleares, uno de Gran Bretaña y el otro de Francia).
No es yendo contra la Constitución del Perú (Art. 175) para “legalizar” la ilegítima presencia de fuerzas militares extranjeras – agudizando con ello los conflictos de la región – como se preparan los caminos de paz y equidad que requiere Sudamérica para avanzar y ser parte de la futura Nación Humana Universal. Este camino solo se podrá recorrer deteniendo la carrera armamentista en nuestra región y redestinando esos recursos al desarrollo.
Por todo lo anterior: 1) exigimos la total retirada de la fuerza militar extranjera en el Perú; 2) exhortamos a los gobiernos latinoamericanos a firmar tratados de paz que obliguen a un proceso supervisado de desarme progresivo y proporcional; y 3) convocamos a todos los ciudadanos a adherirse a la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia que impulsa el Humanismo Universalista a través de la organización Mundo sin Guerras (mundosinguerras.org), acción ciudadana que creará conciencia sobre la importancia de superar el riesgo nuclear, la guerra como método y toda otra forma de violencia. Fdo. Javier Zorrilla Eguren, vocero del Humanismo Universalista para el Perú.
La noticia se ocultó hasta que un diario londinense la dio a conocer, utilizando el modo potencial de los verbos cuando describía la acción. Ayer, la noticia circuló proveniente de fuentes oficiales. Con frases neutras y elegidas para tranquilizar, los comunicados de los ministerios de defensa de Francia y del Reino Unido de Gran Bretaña informaron lo que sigue.
“Dos submarinos nucleares dotados de misiles, uno francés y otro británico, chocaron levemente hace unos días bajo las aguas del océano Atlántico”. Así lo confirmó ayer lunes el Ministerio de Defensa galo. Casi con las mismas palabras lo hizo también el almirante Jonathon Band, jefe de la Marina británica. Ambos aseguraron que no se produjo ningún peligro para la seguridad.
La nave francesa es ‘Le Triomphant’, la británica el ‘HMS Vanguard’. Entre ambos transportaban más de 30 misiles y decenas de cabezas nucleares. La “levedad” del choque determinó que ambas naves quedaron muy dañadas -hubo que remolcar a uno y asistir al otro- pero no hubo heridos en las tripulaciones.
La noticia fue ocultada por los ministerios de defensa. La colisión ocurrió el 3 o 4 de febrero y recién ayer hubo confirmación oficial. “Es un incidente muy grave… y lo encuentro bastante extraordinario”, dijo Stephen Saunders, un comandante naval retirado de la Armada Real Británica y director de la publicación Jane’s Fighting Ships.
“Pesadilla”. “Esta es una pesadilla nuclear del mas alto nivel”. Así calificó al incidente Kate Hudson, de la Campaña para el Desarme Nuclear, quien afirmó que “la colisión de dos submarinos, ambos con reactores nucleares y bombas atómicas a bordo, podría haber liberado una gran cantidad de radiación y esparcido ojivas nucleares en el suelo marino”.
Muy pocas personas se han informado de lo sucedido y muy pocas han caído en cuenta del significado de este accidente. Otros irán cayendo en cuenta y la gran mayoría ni se enterará de que “dos submarinos nucleares con armas de destrucción masiva chocaron en medio del segundo océano más grande del mundo”.
En cambio, sí están preocupados los militares británicos: no quieren integrar las dotaciones de submarino porque es un trabajo mal pago pero, sobre todo, por el riesgo que suponen los recortes de presupuesto en materia de seguridad.
Una de las últimas noticias conmovedoras y conmocionantes -hábilmente explotada por la prensa sensacionalista cuando ya no se pudo ocultar- fue el hundimiento del Submarino Nuclear Kursk, que naufragó en el 2000 y costó la vida a 118 marineros por el fallo del sistema contra incendio.
El Kursk hizo crecer las preocupaciones por las fugas radiactivas en este tipo de naves.
En febrero de 2009 volvió a ocurrir. Sólo había una posibilidad entre varios millones, pero ocurrió. El choque fue en la profundidad del océano pero los estados de dos países civilizados quisieron ocultarlo y mantenerlo en la oscuridad. ¿Cuántos accidentes como este ignoramos? ¿Qué sabemos en realidad sobre el manejo de las armas nucleares? ¿No será el momento de informarnos y hacer algo positivo?
Las personas comunes vivimos en la oscuridad que crean los gobiernos acerca del tema del armamento nuclear. Pero, cuando trascienden hechos como este, advertimos que hemos chocado con una realidad amenazante. Es una realidad a transformar.
Ayer domingo 15 de febrero los ciudadanos venezolanos aprobaron la enmienda constitucional que permitirá a los funcionarios que están en ejercicio volver a ser candidatos para un nuevo período. Hablamos de gobernadores, alcaldes, diputados y, por supuesto, el Presidente.
“La lógica del sentido común -escribimos el sábado en el blog- explica que quien haya cumplido bien sus obligaciones tendrá mayores chances que quien no lo haya hecho”. Hicimos hincapié en la clave de la democracia: “Es el votante quien otorga el premio o el castigo. La decisión está en manos de los ciudadanos”.
La modificación de cinco artículos de la Constitución de 1999 fue aprobada por una mayoría del 54,36 por ciento de los votos, frente al 45,63 conseguido por la opción del “No”. Fueron nueve puntos de diferencia en un marco de elevada participación de los ciudadanos: 70 por ciento, la más alta de los últimos cuatro comicios. Los datos son finales y provienen del Consejo Nacional Electoral.
“Hemos abierto de par en par las puertas del futuro. Venezuela ya no volverá al pasado de la indignidad. ¡Ha sido una gran victoria!”, expresó el presidente Hugo Chávez Frías en un discurso pronunciado inmediatamente después de que se difundieran los resultados de los comicios y frente a una multitud reunida ante el palacio presidencial de Miraflores en Caracas.
El mandatario considera -lo ha dicho en numerosos reportajes- que necesita 10 años más en el poder para afianzar la revolución bolivariana y profundizar los logros conseguidos por su gobierno desde su elección en 1998. En ese lapso espera consolidar su programa denominado “socialismo siglo 21”.
Por cierto, los desafíos que debe enfrentar en el corto plazo no son pocos. La diversificación de la economía, por ejemplo, es una asignatura pendiente. Venezuela sigue siendo “petróleo-dependiente” y hoy el precio internacional de ese producto ha caído notablemente. Otro déficit de consecuencias sociales es la importación de alimentos. Se trata de dos serios problemas a resolver en el marco de una crisis del capitalismo mundial que afecta a todos los países.
Como es conocido, Hugo Chávez Frías es uno de los principales impulsores de la regionalización de América Latina. El ha creado la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), su proyecto de integración; pero también solicitó integrar el MERCOSUR y finalmente se sumó a la “Unión de Naciones Sudamericanas”(UNASUR) otro intento en la misma dirección. Por eso no es de extrañar que dijera, en un momento de su discurso que “Esta victoria es de todos los pueblos de América Latina, es de nuestra América. Es una victoria verdaderamente histórica”.
Un párrafo especialmente significativo es el referido al crecimiento del nivel de conciencia del pueblo en su proceso de transformación. Al respecto dijo: “El pueblo venezolano, construyéndose a sí mismo, constituyéndose de nuevo, hoy esta brillando al mundo. El pueblo venezolano hoy está irradiando sus luces y sus virtudes democráticas, humanistas y revolucionarias al mundo entero. Que vea el mundo, pues, cómo brilla la luz del pueblo de Simón Bolívar”, invitó Hugo Chávez Frías.
Más allá de las sentidas palabras del presidente, remarcamos el hecho significativo: esta reforma da posibilidades a todos y garantiza que siempre la última palabra la tenga el pueblo. Esto es bueno.
Las democracias en América latina se han fortalecido y avanzan hacia formas que permiten una mayor participación directa de la ciudadanía en la toma de decisiones. Es un proceso de profundización que ha revitalizado el interés de “la gente” en la política, tanto para los simpatizantes de la izquierda como de la derecha. Lo demuestran, entre otras cosas, la concurrencia masiva a votar en los recientes comicios de Bolivia (plebiscitos en 2008 y 2009) o Venezuela (plebiscito en 2008).
El hecho de que las últimas convocatorias hayan sido a referéndums revocatorios y a plebiscitos abona la tesis de este avance desde la mera formalidad hacia una democracia “real” o directa que moviliza y entusiasma.
El gobierno de Venezuela intenta una ampliación del poder decisorio de los habitantes de su territorio al proponer la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda aspirar a cargos públicos por períodos sucesivos. Esto es válido en todos los niveles y hace prevalecer la decisión de la mayoría por sobre cuidados paternalistas que se manifiestan como prohibiciones o limitaciones secuenciales o temporales. Estas -las limitaciones y las proscripciones- han sido y son un viejo “tics” de las derechas elitistas, que buscan poner límites a la expresión de la voluntad popular para “proteger al pueblo de sí mismo”.
La reforma es aplicable a cualquier figura política. Sea de izquierda o de derecha, un funcionario puede postularse nuevamente para el mismo cargo. La lógica del sentido común explica que quien haya cumplido bien sus obligaciones tendrá mayores chances que quien no lo haya hecho. No está en discusión la necesaria consulta periódica sino si se permite que sea el votante quien otorgue el premio o el castigo. La decisión está en manos de los ciudadanos y se ejerce a través del voto universal.
Quitar barreras a la manifestación ciudadana es políticamente sano y ayuda a perfeccionar el orden político vigente al dotar de significado a la palabra “dëmo-kratía”, hoy bastante desprestigiada.
Este domingo 15 la gente decide en Venezuela. Estamos seguros de que el gobierno respetará el resultado de los comicios -lo ha hecho anteriormente- y casi con la misma seguridad la oposición -tiene antecedentes- no va a aceptarlo con hidalguía. Ojalá nos equivoquemos en esta segunda afirmación y Venezuela tenga la paz social que merece su población.
Empeñados en la controversia sobre la figura del Presidente y la “interpretación” de sus intenciones, la mayor parte de los “analistas” ha dejado de lado lo más importante, a nuestro juicio. Este plebiscito -más allá del resultado- es una revalorización del concepto y del valor de la democracia misma. La propuesta del gobierno se refiere a quienes pueden participar de la política y someterse a elección, y no sobre qué se debe decidir.
Es el pueblo quien debe elegir a sus gobernantes sin condicionamientos provenientes de grupos de poder. Los que se oponen, ¿le temen a la libertad? ¿O le temen al pueblo?
Las organizaciones internacionales de voluntarios suelen tener una militancia intermitente, sujeta a los ciclos y ritmos de la ocupación principal de la persona que buenamente da su tiempo a una causa. Muchos de estos individuos tienen una motivación profunda y permanente y otros desarrollan estas actividades durante un lapso de sus vidas o bien, a lo largo de ellas pero en forma discontinua. Estos últimos cumplen una función importante como multiplicadores más allá de esas características que, a veces, los alejan de sus objetivos altruistas. El hecho de que no hayan podido superar los impedimentos o dificultades que les pone la vida y deben abandonar su actividad, no les resta mérito a esos militantes sociales. Los ladrillos de sus acciones son fundamentales para la construcción de la obra humana.
El primer caso engloba a quienes entienden que las acciones válidas son aquellas que terminan en otros, y lo trascienden. “La acción verdadera, no contradictoria y liberadora -escribimos alguna vez- es la que termina en otros y no en uno mismo. Después de todo, el ser humano es esencialmente abierto al mundo, es mundo y no aislamiento, es historia y es sociedad”. La motivación de estos individuos es interior y está vinculada con el develamiento del sentido de la vida. Son los seres humanos que Bertold Brech y -después de él- la humanidad considera imprescindibles.
La mayor parte de mis amigos y compañeros humanistas -por no decir todos- son voluntarios. Permanentes o intermitentes en su aporte no se mueven por una recompensa externa sino que en esas acciones llenas de sentido está la satisfacción. Pero, cuando el reconocimiento llega para alguien, es bueno que se conozca.
Amnistía Internacional ha enviado a Miguel Angel Molto, español, escritor y voluntario, una carta donde reconoce su trabajo en una de las muchas campañas masivas donde Miguel es protagonista. Es probable que el texto sea similar a otros que la institución envía pero eso no importa frente al reconocimiento que implica. Porque no hay acción con sentido que se pierda, lo que hacemos con sentido siempre influye. Copiamos el texto y nos sumamos al abrazo de Amnistía Internacional a nuestro amigo.
“Para que Obama termine lo que ha empezado…
“Hola MIGUEL ANGEL
“Como ya sabes, el presidente Obama ha firmado el cierre de Guantánamo, lo cual es muy buena noticia porque ha ocurrido y por lo rápido que ha ocurrido. Pero recuerda que nunca hubiera ocurrido sin tu participación activa.
“Por eso quiero felicitarte, por ser incansable en esta tarea, que a veces puede parecer estéril, pero que es la más eficaz: unir nuestras voces y generar presión. Seguro que la satisfacción que sientes hoy por lo logrado, es una satisfacción compartida por las más de 400.000 personas que han apoyado la campaña de Amnistía Internacional para lograr el cierre de Guantánamo.
“De ahora en adelante, seguiremos este asunto con mucha atención: nos aseguraremos que se da protección a las personas retenidas en Guantánamo, se lleva ante la justicia a los responsables de las violaciones de derechos humanos cometidas, etc. Y queremos que Obama lo sepa. Por eso te animamos a firmar nuestra petición para que Obama termine lo que ha empezado y lo termine bien.
“Me despido dándote las gracias por estar a nuestro lado en esta y otras tantas luchas por el respeto a la dignidad humana.
“Un fuerte abrazo.
Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional
Es una nota de Juan Cruz Sarmiento, un militante que habla desde la perspectiva de los torturados. Nos la acerca el Profesor Luis Alberto Moreno, dirigente de la democracia cristiana de San Luis. La transcribimos casi en su totalidad a pesar de su extensión, porque sus conceptos merecen leerse y meditarse. No hay odio en Juan Cruz sino un testimonio de dolor y una enseñanza. Es imprescindible ponerse por una vez en el lugar del otro para entender lo que pasa con esta práctica que hoy es admitida en los Estados Unidos de Norteamérica y que se practica en secreto en muchos lugares del mundo “civilizado”.
“Este es mi último artículo de los tantos que escribí para El Popular; la revista 30 Días; para otros medios independientes que tuvieron relevancia en San Luis; o para algún medio nacional; y en algún caso internacional. Y luego será el silencio de quien ya no cree que la prédica desigual de la palabra dicha o escrita, sea una alternativa para la difusión de la verdad sino que la verdad pareciera hija del poder…”
“Hablaré de las sensaciones y el padecimiento del torturado. De los torturados. (…) La tortura como recurso de exterminio no busca la eliminación física rápida del detenido, para eso está la ejecución sumaria del balazo, el asesinato repentino o casi inmediato del prisionero, también horroroso y deplorable.
“La tortura camina por los límites de la vida y se ensaña hasta el umbral mismo donde comienza la muerte. No es solamente el dolor físico causado por la diversa variedad de golpes inesperados del torturado atado y cegado, en todas las partes de su cuerpo. No es solo la quemadura de cigarrillos encendidos o el terrible retorcimiento de la descarga eléctrica. Tampoco es sólo el ahogo y la asfixia por la inmersión del torturado adentro de un tacho con agua descompuesta, maniatado y desnudo…y si es cierto que la imagen enseña lo que no pueden expresar las palabras, habría que ver el rostro y el cuerpo de un torturado en ese mismo momento, para darse cuenta de su desesperación y tomar conciencia del extremo sufrimiento de los que la padecen. O padecieron.
“La tortura es un proceso criminal que busca aniquilar la resistencia, matar hasta los vestigios de humanidad, convertir en objeto al sujeto que es víctima de ella, acabar con su autoestima, derretir la conciencia hasta liquidar el pensamiento. Transformar en guiñapos su piel golpeada, su carne macerada, sus huesos heridos, y sobretodo, alterar su conciencia, perturbarla, al punto tal de confundir cordura con locura en un trance constante hacia la despersonalización. Ante cosa semejante, y aunque cueste decirlo, es preferible la muerte ya que la vida, después de la tortura sigue siendo en muchos casos, otra tortura, de la que devienen sentimientos de humillación, culpa, paranoias que transmutan en infierno las vivencias de la víctima. Y en estas circunstancias la sociedad no ayuda, los Estados se desentienden y las organizaciones humanitarias, en muchos casos, no en todos, no alcanzan a comprender la dimensión del daño, cuestiones que arrinconan a la víctima a un territorio de indiferencia que en mucho se parece a una tácita sentencia condenatoria.
“Y en este proceso de desmembración, destrucción, corrosión y desgaste, no interviene solo el golpe, la descarga eléctrica o la asfixia por inmersión. También intervienen los insultos, el grito, la amenaza constante que recibe el torturado contra él o sus seres queridos que el no sabe si están o dónde están. Interviene el acrecentamiento ex profeso del sentimiento de soledad. Ignora hasta el lugar donde se encuentra, o la hora del día que a veces puede inferir por los ruidos lejanos. Quien nunca padeció cosa semejante apenas si podría imaginar lo que el torturado siente, padece, sufre. No son pocos los testimonios de ex presos que en las cárceles de la dictadura sufrieron castigos prolongados en los calabozos, o en celdas de aislamiento como las llamaban entonces. “Ellos sufrieron allí, además del dolor físico del golpe, hasta alucinaciones donde conversaban con seres del pasado o figuras inexistentes. Y la tortura sistemática, fue peor que eso.
“Quienes pusimos el pecho en 1976, sin escondernos, ni borrarnos, pagamos -quien más, quien menos- las más duras consecuencias: esto es, la tortura, la cárcel, el exilio, la desaparición. Y hasta la infamia.
“Valga decir que en el proceso inhumano de la tortura, toda resistencia tiene un límite. No es una película de ficción. Y el límite está más allá o más acá, tiempo más o tiempo menos, en la gran mayoría de los casos. ¿Quién, sin malas intenciones, puede arrogarse el derecho de juzgar livianamente los límites de un torturado? ¿Quién?…
“Podría hacerse referencia a las estructuras psíquicas, a las convicciones, a los ideales temporalmente vencidos, a la fortaleza física…quizá la ciencia alguna vez pueda dilucidarlo.
“En San Luis, al igual que en el resto del País, se vivió un atroz plan de exterminio. La dictadura practicó sistemáticamente la tortura sobre los presos políticos, y en mi caso, que estuve encarcelado en distintas cárceles del País durante 7 años, ocho meses y diez días, también fui un torturado.
“Dijo José Martí: “los que no tuvieron el valor de sacrificarse por los demás (con éxito, o sin él), tengan al menos el pudor de callarse ante los que se sacrificaron”.
“Abrazo fuerte a los compañeros y amigos que, llenos de humanidad, comprenden. Y comprendo a los que aún no logran comprender.”
