Archivo de junio de 2009
Los diarios que aparecieron esta mañana cerraron anoche su edición con este titular: “Honduras votará hoy si quiere nueva Constitución”. La bajada del título explica:”El Presidente Zelaya llamó a una consulta no vinculante. Pero la oposición boicotea”.
La pregunta a los hondureños era si querían o no -ya diremos por qué escribimos en tiempo pasado- un referéndum para convocar a una Asamblea Constituyente para efectuar la reforma constitucional.
Esta mañana, tras 20 minutos de ataque con armas de fuego a su residencia, el presidente Manuel Zelaya Rosales fue secuestrado por militares golpistas que lo forzaron a abordar un avión rumbo a Costa Rica. Un golpe de estado tradicional.
Al mediodía, en el aeropuerto de San José, un hombre en pijama explicó con toda claridad los hechos y ratificó que no ha renunciado y no ha pedido asilo en Costa Rica. Dijo ser un presidente secuestrado a quien se le impide volver a su patria bajo amenazas de muerte hacia él y hacia su familia que permanece en Honduras.
Técnicamente, una consulta no vinculante tiene el valor de una encuesta. No es razón para que la justicia intervenga: mucho menos para un golpe de estado. Digamos con toda claridad que nada es razón para justificar el quiebre del orden constitucional y volver al pasado.
¿Cuál es la situación, entonces? El setenta por ciento de la población en Honduras está excluida de la protección social, está fuera de la sociedad. Manuel Zelaya Rosales es un presidente que descubrió esta situación siendo presidente y se ha movido para revertirla beneficiando a los sectores más desprotegidos. Enfrente, está una casta minoritaria que teme perder sus privilegios. Para este sector de poderosos la democracia es un sistema que vale cuando lo beneficia y el golpe militar y el gobierno “de facto” son recursos utilizables. Ese es el real enfrentamiento: el presidente y el pueblo contra la oligarquía que detenta el poder del dinero.
Este golpe de estado es un ensayo, una prueba para medir la reacción popular y continental. Los hondureños han tenido dificultades para reaccionar porque los militares cortaron la luz y las comunicaciones y han hecho creer que Zelaya renunció y se fue. Pero los gobiernos de la región deben moverse con rapidez.
El repudio de la OEA y de los cancilleres de toda América ya se ha manifestado pero hay que lograr que Zelaya vuelva a su cargo, lo ejerza en plenitud y complete el período para el que fue electo. La decisión debe estar en manos del pueblo y no de un grupito de empresarios con militares a sueldo.
Hacer lo correcto por Honduras es un deber de reciprocidad. “Hoy por tí”, dice el refrán popular, “mañana por mi”. Si triunfa un golpe en cualquier país de América Latina, vendrán otros, en otros estados.
Hay una serie de libros escritos didácticamente con la idea de introducir a los ciudadanos en los grandes temas de las ciencias y las artes. Es la colección titulada “para Principiantes”. Aunque los intelectuales la miren con el ceño fruncido, las pocas síntesis que he leído no desmerecen a la obra original ni al autor. Contribuyen a la formación cultural general por la información sumaria que entregan y porque incrementan la curiosidad y la búsqueda de muchas personas que, de otro modo, no se hubieran acercado a esas obras.
Hace unos días Daniel Fernández de Villa Gesell -gracias Dani por la diagramación del periódico “El Humanista”- nos envió un adelanto del texto “Anticapitalismo Para Principiantes”, de Ezequiel Adamosky, publicado en una Web de esa ciudad turística: www.sitio51.com.ar Les adelantamos un extracto. Hay más en esa Web y está, además el libro en venta “on line” www.paraprincipiantes.com
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“Millones de seres humanos no pueden satisfacer sus necesidades fundamentales. Les falta agua potable, comida en cantidad suficiente y vivienda decente y tampoco tienen acceso a la salud y a la educación. Por lo tanto, el sistema capitalista no consiguió mejorar la vida de la gente ni poner fin a las grandes plagas que hacen sufrir a la humanidad.
“En los últimos treinta años, es decir, desde la implantación del capitalismo neoliberal, la situación se ha degradado tanto en el Norte como el Sur del planeta. Al considerar la situación desde un punto de vista global, el balance del capitalismo es sumamente negativo.
“Es necesario aceptar que la humanidad debe encontrar los medios para avanzar en forma concreta por otra vía que no sea la del capitalismo. (…) Hoy en día ser anticapitalista es urgente, necesario y razonable.
“¿Qué significa ser anticapitalista? Según el diccionario, es anticapitalista el o la que se opone al capitalismo. Pero ¿qué es el capitalismo? Es un modelo económico y social cuyos valores fundamentales son: el lucro, la propiedad privada de los medios de producción, la competencia y el crecimiento económico.
“Ser anticapitalista no es lo mismo que ser comunista, leninista, estalinista, trotskista, anarquista, u otros «-istas» de este tipo. Ser anticapitalista no significa «defender» regímenes tales como el de la Unión Soviética de Stalin, el de Camboya de Pol Pot, el de la China de Mao o el de la China actual. Ser anticapitalista tampoco significa rechazar el «progreso» y vivir de manera miserable negándose a aceptar todo lo que proviene de esta sociedad. Vivir en un sistema y estar en contra de éste, no es lo mismo ni tampoco es incompatible.
“Ser anticapitalista es pensar que estos valores (lucro, propiedad privada, competencia y crecimiento) no deben ni pueden constituir la base de una sociedad socialmente justa, respetuosa de la naturaleza, solidaria y emancipadora para la humanidad.
“La crisis a la que nos enfrentamos es, ni más ni menos, una crisis del sistema capitalista.
“Tanto la situación social, como la económica, como la ecológica, son actualmente pésimas, y se han ido deteriorando en el curso de estos últimos años. Es doloroso pero debemos aceptarlo de forma honesta y sin caer en el catastrofismo: no solo existe el riesgo que la situación continúe degradándose sino que puede llegar a que la mera supervivencia humana esté en peligro”.…
En recuerdo de Maximiliano Kosteli y Darío Santillán.
Estamos en 2009. La crisis mundial no se registra en Argentina y mañana vamos a elecciones. Pero hay toda una historia detrás de este hecho que hay que recordar. El gobierno de Néstor Kirchner -hoy candidato a diputado que los humanistas vamos a votar- ganó unas elecciones que se lograron con sangre en medio de una crisis a la que nos arrastraron los Menem, los Cavallo, los De la Rúa, versiones modernas de la Junta Militar y de Martínez de Hoz y antecedentes directos de Macri&Michette, De Narváez&Solá. Esas muertes fueron las de dos jóvenes, muy jóvenes.
Antes de ayer circuló una información que expresa escuetamente: “Organizaciones sociales, movimientos piqueteros, medios alternativos y artistas de diversas disciplinas realizarán una jornada cultural durante el 25 y 26 de junio. Recordarán a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, asesinados por la policía”. www.frentedariosantillan.org
Los dos militantes sociales cayeron por las balas de una policía que no vaciló en aprovechar que estaban en situación de absoluta indefensión, durante una protesta en el puente Pueyrredón el 26 de junio de 2002. La responsabilidad policial se acreditó y hubo condenas para los responsables directos pero el gobierno -¿autor intelectual?- de Eduardo Duhalde zafó con el llamado a elecciones.
En aquel momento no contábamos con este blog pero escribimos una nota que circuló por Internet y fue publicada por El Patagónico. La transcribimos en homenaje a Maximiliano y a Darío, los últimos en caer muertos en protestas sociales en Argentina, hace 7 años.
El miércoles 26 de junio de 2002, la represión policial se cobró la vida de dos jóvenes de 21 y 22 años, cerca de un cruce de caminos, en una estación de ferrocarril, en la República Argentina. Los caídos pertenecían a un grupo de “piqueteros” donde militan desocupados humanistas de la zona sur, estaban desarmados y uno de ellos fue baleado por la espalda mientras permanecía al lado del compañero herido. No estaban encapuchados, como han dicho los “comunicadores sociales”, llevaban bufandas y pasamontañas habituales contra el frío y útiles cuando el aire se enrarece con los gases policiales. Por cierto, inadecuados contra las balas de plomo.
Los piqueteros son ex – trabajadores que se agrupan y manifiestan para hacer conocer su situación, presentar sus reclamos y exigir soluciones al gobierno. Esos reclamos son perentorios. Sin trabajo desde hace años, sin seguro de desempleo, sin cobertura social, ellos y sus familias sufren hambre, frío, enfermedad, desesperación. Son personas que sufren la violencia permanente del Estado que debería protegerlos y darles la oportunidad de trabajar y vivir dignamente.
El grupo “Aníbal Verón” es uno de los mejor organizados. Han hecho más de cuarenta (si, más de 40) cortes de ruta pacíficos, dialogando con la policía que les cierra el paso, esmerándose para dejar una vía alternativa y cumplir con la ley que garantiza la libre circulación por las carreteras. Se han organizado mejor, notoriamente, para la acción no-violenta que para el uso de la violencia.
No estamos pecando de ingenuidad. Hubo, hay, y habrá cada vez más, a medida que el tiempo pasa y las soluciones no llegan, la reacción propia de quien se ve acorralado y arroja piedras contra un tanque de guerra. Hubo, hay y habrá, cabezas calientes dispuestas a entrar en el juego de la acción y la reacción violenta. Es inevitable en la multitud, algún día la paciencia se acaba. Pero no se puede culpar a los que luchan por sus familias y por sus vidas, agotados por el hambre, sin tener otra culpa que la de ser argentinos. El gobierno no puede seguir demonizando a las víctimas.
El 26 de junio hubo dos jóvenes muertos, dos heridos muy graves, 60 heridos de diversa magnitud, 160 detenidos: todos piqueteros. Ese mismo día, en Buenos Aires, once personas murieron de frío. Ese día, también, 100 niños murieron de hambre en todo el país y, además, se conoció la información de que en Mar del Plata, el 13 por ciento de los bebés nace desnutrido. Las víctimas, los muertos, son todos del mismo lado.
Del otro lado, no oyen, no ven, no saben. Contestan sumando muerte de plomo a la muerte del hambre.
Es que la violencia es la naturaleza misma del sistema capitalista. Esta represión reciente no es un error o un accidente, es una expresión reiterada de la esencia del sistema que nos han impuesto.
Los humanistas queremos que se vayan esos gobernantes insensibles e ineptos, responsables del dolor y el sufrimiento de nuestra gente. Que se vayan es el modo de abrir el futuro y comenzar, ahora, a construir los cambios que necesitamos. Nuestra propuesta es dura, fuerte, simple: Argentinos: ¡hagámonos cargo ya!
Hoy, siete años después, hacerse cargo es apoyar el rumbo del gobierno nacional.
Buenos Aires: votamos la lista 506 del Frente Justicialista para la Victoria, que encabezan Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Excepcionalmente en Morón es la 506 y 253. En Lomas de Zamora es la 506 y 54. Encabeza Gabriel Marioto.
En los casos en que hay dos números de lista son siempre una boleta única. Van en una sola tira de papel.
Capital Federal: votamos la 506 a diputados nacionales que encabeza Carlos Heller y la 508 a legisladores encabezada por Tito Nenna. Es una boleta única.
Catamarca: votamos la 504 Frente para la Victoria.
Córdoba: votamos la 504 Frente para la Victoria, la Equidad y la Justicia Social.
Entre Ríos: Frente Social y Popular Humanista y comunista. Lista 503
Formosa: Partido Humanista. Lista 22
Jujuy: Unión por Jujuy. Boleta 54
La Pampa: Frente Amplio. Encabezan Santiago Ferrigno (senador) y Juan Esponda (diputado nacional).
La Rioja: Encuentro Popular Riojano. Lista 501
Mendoza: Nuestra Boleta está compuesta por el Frente para la Victoria y el Polo Solidario Humanista. Boleta con los números 504 y 505. Es una boleta única
Neuquén: La Justicia Electoral Nacional no habilitó a los partidos Humanista y Comunista a que lleven en sus boletas los candidatos a diputados nacionales por el Frente para la Victoria (FpV). No participamos.
Río Negro: La Boleta es la tradicional 22. Vamos como Partido Humanista.
Salta: Encuentro Popular Amplio. Lista 502
Santa Fe: Frente para la Victoria. Boleta 554 Encabeza Agustín Roso
Tucumán: Encuentro Progresista y Social. Lista 22 (la personería es del PH)
Tierra del Fuego: Partido Humanista. Lista 22
Segunda parte (y última)
10. NO a la nacionalización de Aerolíneas: Quiero que vuelvan a manos de empresarios españoles. Son amigos y confiables: cuando estuvimos mal nos ayudaron con empresas como Repsol y Telefónica. Aunque perdamos algunas rutas aéreas a manos de otros países y vendamos los aviones, nos podremos arreglar viajando con LAN Chile.
11. NO a las 700 escuelas: ¿Quiénes se creen los Kirchner? ¿Sarmiento? ¡Demolición ya!
12. NO a la limpieza de la Corte Suprema: Quiero volver a la corte anterior. Quiero volver a la justicia anterior. ¡Todos sabemos que antes no hubo justicia obsecuente del Poder Ejecutivo!
13. NO a la política de Derechos Humanos: No hay que juzgar a nadie, no hace falta. Que devuelvan la ESMA y que se reactive su función anterior. Que se repriman los reclamos ¡ya hace 6 años que no muere nadie en una manifestación!
14. NO a la estatización del Correo: Que se lo devuelvan a Macri, y que se le perdone la deuda de unos míseros 700 millones que debía de canon.
15. NO a los planes sociales: Basta de gastar plata tirándoles margaritas a los chanchos. Si tienen hambre que vayan a laburar, o que pidan en la calle y coman en los tarros de basura o en ollas populares en las plazas. Ojo: Y si saquean… ¡a la cárcel y mano dura!
16. NO a la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba: Si podemos comprar aviones brasileños, ¿para qué necesitamos fabricar esos armatostes acá? Nosotros ya producimos soja.
17. NO a la derogación de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura: Quiero que los medios sigan en pocas manos privadas y quiero seguir pagando para ver el fútbol. ¡Aguanten Clarín, Hadad y Tinelli!
18. NO al aumento del presupuesto educativo: Vamos a volver al 1,2% del PBI de 2003, y rechazo el aumento al 6% actual. Eso es notoriamente excesivo. ¡Seamos serios!
19. No a la recuperación del CONICET: Si ya tenemos tantos científicos argentinos trabajando por el mundo ¿para que los queremos acá? ¡Que se vayan!
20. NO a los planes de viviendas: 250.000 viviendas a pagar en cuotas pequeñas es despilfarrar el dinero de todos con la excusa de la redistribución de la riqueza. Que de eso se encarguen las constructoras privadas y las financien a corto plazo. ¡Que cada uno se haga su casa, ¡como debe ser.
21. NO A LA INDEPENDENCIA DEL FMI: Quiero que volvamos a solicitar préstamos al FMI y que el país pueda contar con su asesoramiento y sus servicios de monitoreo de la economía. Que lo que se pagó para saldar la deuda se lo queden ellos como reparación moral por habernos desligado de ellos. No quiero vivir en un país aislado del mundo civilizado.
22. NO a este gobierno: Quiero que vuelva a gobernar cualquiera. Los de la Alianza o los de Menem, me da lo mismo.
No olvides poner tu firma en cada proclama y reenviarlo a tus amigos. Luchemos por un país en serio.
Primera parte
En estos días han circulado muchos mensajes con propaganda electoral, algunos más ingeniosos que otros. El que publicamos más abajo es deliciosamente irónico y permite entender la bondad de muchas medidas de gobierno que son positivas y que, si bien no son todas las que hacen falta, no pueden perderse. Lo hecho está bien y ahora debemos ir por lo que falta y apoyar al gobierno en las listas de diputados y senadores nacionales.
Este alegato se titula: “Ya casi me convencieron de que no hay que votar a Kirchner”. Que lo disfruten.
Después de analizar las razones de quienes me advierten que este proyecto debe finalizar inmediatamente porque es letal para la gente y la organización nacional, debo confesar que quizá me hayan persuadido: me puse a considerar la posibilidad de no votar a los Kirchner.
Por supuesto que para mantener mi autoestima y no sentirme un simple papelito arrastrado por las ráfagas de opiniones ajenas, tendré que asumir una actitud coherente: empezar ya mismo una campaña para que se deje sin efecto todo lo que hicieron. Para eso, firma al pie de cada proclama:
1. NO a la nacionalización de las AFJP: Que ya mismo se las devuelvan a los bancos extranjeros y que sean ellos los que manejen “la caja” y no el Estado.
2. NO a la recuperación de los salarios de Jubilados: Que deroguen ya mismo ese aumento de dos veces al año que votó el Congreso y volver al valor histórico de $ 130
3. NO a la jubilación universal: Que los que no hicieron aportes, no se jubilen. Que las 1.800.000 viejas y viejos que se jubilaron injustamente devuelvan ya mismo esa plata.
4. NO a las retenciones a la soja: Que las ganancias se las queden las 2.000 familias que exportan soja y no que se las reparta entre el resto de los argentinos a través del Estado.
5. NO a la recuperación de los pequeños agricultores: Que el Banco Nación les ejecute los campos o se los vendan a los grandes agricultores o inversores extranjeros.
6. NO a la vuelta al crédito: Quiero volver al 2003, nada de compra de autos cero kilómetro, ni cocinas, ni calefones, ni computadoras pagadas en inútiles cuotas. No quiero que laburen los trabajadores de esas empresas. Si no venden que cierren y despidan a todos.
7. NO a la generación de empleo: Los 4 millones de argentinos que consiguieron trabajo, ¡que los devuelvan! ¡Que dejen esos trabajos! ¡Que dejen de ser funcionales a las políticas de este gobierno.
8. NO al dólar alto: Dejar de favorecer la producción exportable. Quiero volver al uno a uno. Aunque haya muchos desocupados, vamos a poder otra vez viajar por el mundo.
9. NO a la Unión Latinoamericana: Quiero volver a las relaciones carnales con EEUU, nada de relacionarse con países atrasados de América. Bloqueo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Nicaragua y recontra bloqueo e invasión a Cuba y a todos los cubanos.
(Hay una segunda parte)
