Archivo de agosto de 2009
Ayer publicamos un reportaje del diario La Razón a Luiz Inacio “Lula” da Silva, presidente del Brasil que el sábado visitó Bolivia y se entrevistó con su homólogo de ese país, Don Evo Morales Ayma. En esa ocasión Lula firmó la concesión de un crédito que será orientado a la integración caminera en el país, base para la vinculación sudamericana.
Hubo muchos párrafos y frases donde el mandatario brasileño mostró su amistad y elogió la capacidad de trabajo de Evo, a quien comparó con Mandela y retribuciones hacia él por parte de su colega. Copiamos algunas que expresan esos sentimientos positivos mutuos.
“Cuando te miro a ti Evo y miro la fisonomía del pueblo boliviano, es como si estuviese mirando a (Nelson) Mandela y al pueblo de Sudáfrica”. (Lula da Silva).
“Sé que tú (Evo) tienes que ser presidente de todos los bolivianos, de los ricos, de los pobres, de los indios, de los no indios, pero la verdad es que Bolivia es hoy el mayor símbolo en todo el mundo de una mayoría que durante siglos fue oprimida y que consiguió elegir a uno de los suyos como presidente”. (Lula da Silva).
“Esta zona (Villa Tunari), compañero Lula, me enseñó a defender de manera conjunta no sólo las reivindicaciones de un sector, sino defender los intereses de todos los bolivianos”. (Evo Morales)
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo también: “Cualquiera que sea el brasileño o la brasileña que asuma mi lugar, va a tener que entender que Bolivia es el país que tiene la frontera más grande con Brasil y que no puede desarrollarse solo”, por lo tanto “es necesario que se desarrolle junto con Brasil”, dijo Lula, quien señaló que le queda un año y cuatro meses al mando de su país.
El Presidente brasileño suscribió con su homólogo boliviano, Evo Morales, el contrato de préstamo de 332 millones de dólares para construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, a cargo de la brasileña OSA Ltda., en el municipio de Villa Tunari, distante a 160 km de la ciudad de Cochabamba. “Lo que estamos haciendo hoy es dando un paso más, extraordinario, para la integración latinoamericana”, destacó.
Lula da Silva recordó que “durante muchos siglos, Bolivia tenía poca relación con Brasil y Brasil poca relación con Bolivia”.
“No existe, compañero Evo Morales, la menor posibilidad de que un país solo resuelva sus problemas, eso no existe”, reflexionó. “Tú empezaste una nueva era”, le aseguró Lula a Evo, reiterando su común origen de dirigentes sindicales, uno cocalero y el otro metalurgico. Dijo también que ambos tienen que “demostrar” a diario que poseen “competencia para gobernar” sus países.
http://www.cambio.bo/noticia.php?fecha=2009-08-23&idn=6297
Otras noticias interesantes de Evo
http://www.cambio.bo/noticia.php?fecha=2009-08-24&idn=6327
En una entrevista del diario boliviano La Razón al Presidente del Brasil, Luiz Inácio “Lula” Da Silva, el obrero metalúrgico que conduce los destinos de ese país contesta preguntas acerca del proceso de cambios que, en Bolivia, lleva a cabo Evo Morales Ayma, el hijo de un pueblo originario de América.
La razón pregunta a Lula: “¿Cuáles son los beneficios tangibles de la excelente relación personal y política entre los presidentes Lula y Morales?
“Las relaciones entre países deben estar siempre por encima de las relaciones personales entre los gobernantes. Los Presidentes son pasajeros, mientras que los Estados son permanentes. Necesitamos ir más allá de lo inmediato y pensar en el largo plazo. Brasil y Bolivia, por lo mucho que comparten, siempre deberán caminar juntos. Dicho esto, es claro que el buen entendimiento que existe con el presidente Evo ayuda mucho, porque nos permite tratar cualquier asunto con toda franqueza y espíritu de confianza, como debe ser. Esto contribuye para que las relaciones entre los dos países estén hoy en un excelente nivel.
“¿En qué puntos se puede profundizar la relación estratégica entre los países de Brasil y Bolivia?
Lo más importante es que existe plena disposición política de los dos gobiernos de seguir ampliando la cooperación, en todos los campos. El potencial es inmenso. Estamos trabajando juntos para aumentar el comercio, mejorar la integración física y energética, que tiene entre uno de sus proyectos el polo gas-químico y combatir a las amenazas transnacionales. En suma, construir una Sudamérica más unida, socialmente justa y económicamente próspera. Es de esa forma que garantizaremos una vida mejor para nuestros ciudadanos, donde quiera que se encuentren.
“¿Usted cree que Bolivia ha definido su futuro político y estratégico con el presidente Evo Morales?
“El presidente Evo Morales está al frente de un extraordinario proceso de cambios, que nosotros en Brasil seguimos con mucho interés y que cuenta, reconocidamente, con el apoyo de la mayoría del pueblo boliviano. Como en todo cambio profundo, hay intereses afectados y grandes obstáculos a ser vencidos. Es necesario tener mucha paciencia y disposición permanente para el diálogo.
“¿Cuánto avanzó la estrategia brasileña para autoabastecerse de gas natural y, así, evitar la inseguridad energética originada en Bolivia?
“Como todos los países de la región y del mundo, el Brasil de hoy sabe de la enorme importancia de ampliar y diversificar su matriz energética, para hacer frente al crecimiento de su economía y estar preparado para eventualidades y picos de demanda interna de energía. Continuamos contando con el gas boliviano. Es necesario que se diga de manera clara que ese gas nunca nos faltó. Vamos también a trabajar con ahínco, como lo hicimos durante todo mi gobierno, por la integración energética sudamericana, en beneficio de todos nuestros países. Brasil y Bolivia tienen un papel muy importante a cumplir en esa tarea, y estoy convencido de que el futuro nos encontrará cada vez más unidos e integrados. Si Brasil y la región como un todo continuaran creciendo, como pienso que así será, habrá siempre demanda por el gas de Bolivia”.
La nota es buena no sólo por las respuestas de Lula sino también porque las preguntas son inteligentes y no concesivas. La recomendamos y pueden buscarla en:
http://www.la-razon.com/versiones/20090821_006826/nota_283_864956.htm
En 2005 colocamos unas chapas de acero donde están grabados los nombres de las personas que colaboraron para construir el Parque La Reja, en Argentina. Se las denominó “Estelas” y muchos han preguntado el por qué. Hemos respondido muchas veces y, por eso, después de dar algo parecido a una definición de diccionario, comenzamos a variar las respuestas y los tonos.
Pasamos de un tono más o menos académico a otro más coloquial y con palabras más sencillas. O, contrariamente, más afectadas. Cambiábamos para jugar, sin ánimo de molestar. Recuerdo una en especial que le dimos a un amigo: “es un rastro fugaz en un espacio. Se dice de la huella que deja un embarcación al deslizarse sobre las aguas, o un avión al surcar el aire, o del aroma de una mujer que pasa perfumada a nuestro lado”. El interlocutor quedó conforme y a los presentes se nos grabó en la memoria (seguramente Jano lo recuerda). En esencia, lo dicho es que nosotros -no sólo nuestros nombres- somos una estela, una huella que vemos por un momento, apenas una fragancia, un tránsito fugaz.
Tiempo después de un aporte de Néstor Tato rescatamos este comentario: “… leí que en experimentos de laboratorio descubrieron que en una solución en la que hubo una célula (ya extinguida) quedan rastros…. Ya no hay interacción porque no hay célula pero queda la huella de su presencia. Usando esa imagen a escala, en esta solución temporal que habitamos y nos contiene se van a perder nuestros gestos, nuestras palabras y nuestros pensamientos. Los momentos vividos. Pero seguro quedará una estela, la huella de la dirección que llevó nuestra vida, estampada en esa cadena de acciones que nos sobrevive.” Estremecedor.
La inquietud que nos provoca a los humanos la conciencia de la finitud -esa de la que nos distraemos construyendo obras que son colosales pompas de jabón- ha creado poesía en estado puro, conceptual, e igualmente efímera.
La sombra de una sombra presurosa, la huella en la nieve, la marca en el agua, “¿estampa una dirección en la cadena de acciones que nos sobrevive?”. El concepto es comprensible racionalmente. Nuestra huella incorporada a otros que nos modificaron y a quienes modificamos en la interacción, también lo es. La trascendencia de algo más que las acciones que, no es maldad decirlo, se van diluyendo en algunas generaciones, eso es otro espacio. Un terreno de fe o de certezas de experiencia.
Se puede leer en el libro “Habla Silo”, Obras Completas, tomo I, editorial Plaza y Valdés: “… así, coherentemente con lo enunciado, declaro ante ustedes mi fe y mi certeza de experiencia respecto a que la muerte no detiene el futuro, que la muerte, por lo contrario, modifica el estado provisorio de nuestra existencia para lanzarla hacia la trascendencia inmortal. Y no impongo mi certeza ni mi fe, y convivo con aquellos que se encuentran en estados diferentes respecto del sentido, pero me obligo a brindar solidariamente el mensaje que reconozco hace feliz y libre al ser humano. Por ningún motivo eludo mi responsabilidad de expresar mis verdades aunque éstas fueran discutibles por quienes experimentan la provisoriedad de la vida y el absurdo de la muerte.
“Por otra parte, jamás pregunto a otros por sus particulares creencias y, en todo caso, aunque defino con claridad mi posición respecto de este punto, proclamo para todo ser humano la libertad de creer o no creer en Dios y la libertad de creer o no creer en la inmortalidad.
“Entre miles y miles de mujeres y hombres que codo a codo, solidariamente, trabajan con nosotros, se suman ateos y creyentes, gentes con dudas y con certezas y a nadie se pregunta por su fe y todo se da como orientación para que decidan por sí mismos la vía que mejor aclare el sentido de sus vidas.
“No es valiente dejar de proclamar las propias certezas, pero es indigno de la verdadera solidaridad tratar de imponerlas.”
¿Qué se cambia? La vida. No más.
No se trata de si se deja esto por aquello; de si se modifica el estatus, o las circunstancias. Tampoco se trata de una existencia aburrida a la que se da un giro de 180 grados para correr una aventura, o generar la adrenalina necesaria para no morir de tedio. Menos aún se trata de identificar las mudanzas como el paso de una vida regalada a otra austera. O a la inversa.
No es una condición necesaria pero en muchos casos se observa que las personas “han dado ese salto de riesgo que no todo el mundo es capaz de realizar”. A veces es una corrección algo más suave.
En ocasiones es una causa política o social, en otras se trata de una causa ecológica o, aunque para algunos resulte difícil de entender, del amor a los animales. O bien una cuestión de solidaridad humana. O la necesidad de desafiar los propios límites en alguna forma: deportiva, intelectual, moral.
Las épocas de crisis de valores, cada fin de siglo, las revoluciones, son hechos sociales suelen dar lugar a las manifestaciones de estas conductas individuales.
Un psicólogo apunta que “en algún momento todas las personas pensamos en cambiar, bien sea de trabajo o de pareja” –dice- o de ciudad o de país. A veces es un sueño, otras un ideal, a veces una identificación con una vida ejemplar, en otras ocasiones la necesidad de afecto o de cumplir algo oscuramente intuido como un destino.
La dificultad está en dar el “golpe de timón”, en romper la inercia de lo “malo conocido” para fijar y seguir un rumbo hacia lo desconocido.
Las dificultades son numerosas y frecuentes las posibilidades de entrar en pánico por la novedad. No se trata sólo del miedo al cambio -suele superarse con la decisión misma- porque una vez que se ha virado hay un nuevo paisaje que atrae e informa novedades. La economía -ese monstruo tan temido- es el menor de los problemas porque se pone al servicio del plan de cambio y se procede con una practicidad y eficacia inesperada por muchos. Hay otras renuncias, en particular las afectivas, que son las importantes.
En cada decisión hay una clave. Puede ser la muerte de una ilusión como la ausencia definitiva de un amor. Puede ser la comprensión profunda de una verdad; la caída en cuenta; el ver por primera vez lo que siempre estuvo delante de nuestros ojos; un sentimiento de comunión con el universo, con un grupo de personas, con una causa.
Tal vez lo tengamos todo en nuestra mente, menos saber que lo tenemos y lo que hacemos es para reconocernos en nuestra obra, de modo de alcanzar la conciencia de nosotros mismos; la llamada “conciencia de sí” como nivel que nos da una nueva perspectiva y una nueva ubicación.
Son los avatares de una búsqueda que responde a preguntas tan simples como las que formula Silo en El Mensaje “¿Quién soy?” “¿Adónde voy?” . Cada respuesta es un avance que nos abre un nuevo interrogante.
El riesgo es parte de la vida. El cambio es la vida.
Hace miles de años que la palabra -ya sea en su raíz latina o en su anterior griega- significa lo mismo: “conversación de dos o más personas”. En su más lejana acepción, Dialégomai -de la cual deriva “diálogos” (en plural)- significaba “discurro, converso, hablo a través de algo”. Los filósofos -a partir de los tres grandes de Occidente- y hasta la fenomenología (Lorensen y Strasser, al menos) se han hecho un festín con el concepto estableciendo su naturaleza, su estructura, los diversos puntos de vista desde el que se aborda, clasificando los modos en que ocurre, etc. Pero acordando todos en que “la participación de ambos miembros es el principio indispensable” (Martin Buber). Finalmente y para no insistir en este enfoque, cito a Platón cuando se refiere a que “el arte del diálogo” (La República) “es distinto y hasta opuesto a la controversia sofística, donde el diálogo es mera disputa y no proceso cognoscitivo”.
En la República Argentina hubo elecciones el 28 de junio de 2009 y el gobierno recibió menos votos que en la elección anterior, aunque sigue siendo la primera minoría. En una muestra de madurez política ha llamado a los partidos políticos y a los sectores empresariales, sindicales y otras organizaciones de la sociedad, a un diálogo con agenda abierta, un modo de no condicionar y de respetar las prioridades que cada sector establece en este momento. Esa amplitud resultó en los hechos una suerte de “test de proyección”. En primer lugar, de la cultura política de los convocados -algunos no han querido dialogar-; en segundo término, de lo que otros entienden por diálogo -lo confunden con recitar un petitorio de reivindicaciones-; y, por último, de sus apetencias particulares. Los empresarios del campo, por ejemplo, creen que diálogo significa aceptación de sus condiciones y no otra cosa y estas son -entre otros beneficios económicos requeridos- el de no pagar impuestos. Mucho menos para que el gobierno lo destine a combatir la pobreza.
Esta tarde, los humanistas asistimos a la invitación que nos hiciera el gobierno, junto a otros partidos, como el Solidario, Socialistas e Intransigentes. El ministro del Interior, Florencio Randazzo manifestó la importancia de crear un espacio de diálogo, más allá de que haya acuerdos o no se llegue a ellos. Reivindicó, en suma, el concepto comunicacional del término y la necesaria autenticidad que requiere. Expuso de modo general la reforma a la ley de partidos políticos y la necesidad de reformar la ley electoral y dejó abierto la comunicación.
Luego habló un representante por cada fuerza política presente, y los humanistas aportamos sobre asuntos como la igualdad de oportunidades a la hora de otorgar espacios de difusión a todos los partidos políticos, la que debería ir acompañada de la prohibición a los partidos de contratar publicidad por su cuenta. Manifestamos también la necesidad de que la representación sea proporcional a los votos obtenidos sin un mínimo “de piso” a partir del cual repartir, la conveniencia del voto electrónico y otros aspectos relativos al funcionamiento de los partidos como los concebimos los humanistas: herramientas para la transformación social.
Tras esa ronda se pasó a otros temas de importancia como la distribución de la riqueza, la reforma impositiva -ambas cuestiones de fondo-, la reglamentación de la consulta popular -mecanismo que aproxima la democracia formal a una democracia real-, la reforma de la ley de entidades financieras y otros.
Los humanistas señalamos la necesidad de una mayor comunicación de los funcionarios con la base social y con los partidos afines para sortear la valla de desinformación que ponen “los medios masivos”, devenidos en representantes de sectores opositores y francamente desestabilizadores. Hemos encontrado una actitud de apertura a receptar opiniones y sugerencias y esto es un punto a favor del gobierno. Sigamos dialogando.
Originalmente el vídeo me llegó por el amigo Vulcano (Gracias Jorge O.) directamente desde Caracas, pero luego vino re-enviado a través de una amiga de Córdoba y -no podría ser de otra manera- ganó un aditamento. En esa provincia argentina se utilizan mucho los sufijos diminutivos (ito/ita, illo/illa, ico/ica, etc.) y -con igual o mayor frecuencia- los aumentativos (on/ona, azo/aza, ote/ota, acho/acha, on/ona, etc.) y se usan como una manera de aproximarse y/o hacer propio el tema. El diminutivo afectuoso de Chávez, aplicable a alguien parecido pero pequeño, es Chavecito/a. Así que enseguida le pusieron a Rosa “la Chavecita”, la Chávez en pequeño y en femenino. Por eso el título de esta nota, Jorge. Tú conoces Córdoba y sabes de la buena onda.
Es estimulante ver el vídeo y lo recomendamos. Se refiere a la participación estudiantil en el proceso de concreción de la nueva ley de educación para Venezuela. Con niños como Rosa, podemos mirar el futuro de Latinoamérica con optimismo.
Chávez y Rosa de Monagas: ¡Un video que vale por mil palabras!
Otros enlaces de Venezuela:
M.M. Venezuela: http://www.marchamundialvenezuela.wordpress.com
Noticias Bolivarianas: http://www.vulcano.wordpress.com
La Fragua: http://espanol.groups.yahoo.com/group/LaFragua
