En la ciudad de Buenos Aires, ha concluido ayer 28 el “MadridCine”, una muestra de producciones cinematográficas españolas -cortos y largometrajes-, que incluyó distinciones a Maribel Verdú y a Pepe Soriano y contó con la presencia de intérpretes y directores. “Títulos consagrados, figuras queridas, obras por descubrir, talentos por abrazar…Una aventura ya ensayada, dichosamente repetida, de vida, de arte y de integración” fueron algunas de las palabras con que Liliana Mazure, presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes audiovisuales de Argentina (INCAA), inauguró la muestra el 22 de julio.
La idea es tan simple como eficaz: los años pares vienen películas españolas a Buenos Aires (“MadridCine”) y los impares van películas argentinas a Madrid (“ArgenCine”); el propósito: la colaboración y el intercambio cultural entre países que son punteros en producción de calidad tanto en Latinoamérica como en Europa. Así, en una ruta de doble mano, arribaron hasta la capital de Argentina productos de calidad que aún no se han estrenado en estos pagos, aún cuando algunas son premiadas y taquilleras. Este año, según señaló Ignacio González González (Consejero de Cultura madrileño) la difusión “ha contado con una línea especial para los creadores más jóvenes, aquellos que necesitan un empujón adicional en el inicio de sus trayectorias”.
Entre los títulos relevantes estuvieron “Celda 211”, que recibió este año 8 Premios Goya, dirigida por Daniel Monzón con la participación protagónica de Luis Tosar y Alberto Ammann; “El Juego del Ahorcado”, dirigida por Manuel Gómez Pereira, interpretada por Clara Lagos y Álvaro Cervantes; “Los girasoles ciegos” dirigida por José Luis Cuerda con Maribel Verdú, Javier Cámara y Raúl Acevedo; “Gordos”, de Daniel Sánchez Arévalo; “Retorno a Hansala”, dirigida por Chus Gutiérrez; ”Pagafantas”, de Borga Cobeaga; “Tres días”, de Francisco Javier Gutiérrez. Entre los documentales y cortos se destacaron “El último guión: Buñuel en la memoria” y el dedicado al comunista Santiago Carrillo, pilar de la consolidación de la democracia en España.
Un párrafo aparte merece la película y el tributo a José Carlos Soriano (Pepe Soriano), uno de los actores más sólidos y versátiles de la comedia tanto nacional como española. Además de las consabidas palabras destacando su trayectoria, se proyectó una de las películas españolas en las que ha trabajado Don Pepe: “Espérame en el cielo”, dirigida por Antonio Mercero.
El tributo a Maribel Verdú (María Isabel Verdú Roldán, según el DNI) tuvo también ese toque especial que da el reconocimiento y el afecto del público hacia una mujer joven (40) que ha aportado a la cultura de nuestro tiempo “más de 60 películas y varias series de televisión”; entre ellas, “El niño de barro” que filmara en nuestro país. Verdú y Soriano son actores que “ejemplifican la integración cinematográfica de España y Argentina”, dijo Mazure.
Héctor Alterio, argentino residente en España, fue el “padrino” de la muestra. Otro hombre de cine distinguido en este festival y que se llevó con mucho humor una “pesada ensaladera” fue don Fernando Méndez-Leite, director, crítico, docente y actual director de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid.
Una mención especial para el director de la muestra, Carlos Morelli, crítico cinematográfico conocido por ser una de las caras de “Función Privada” (el otro era Rómulo Berruti) un espacio antológico que divulgó joyas del cine durante 15 años consecutivos. Carlos, que también estuvo a cargo del Festival “Europa Cinema Center” ofició de presentador en la noche inaugural.
En resumen, el saldo que ha dejado esta edición del festival Madrid-Buenos Aires ha sido positivo por la calidad de las obras presentadas y por la respuesta del público. Todo transcurrió en el cine Gaumont, el espacio INCAA, una de las salas grandes de la ciudad.
El año próximo el cine argentino va a Madrid.




