El Guardián

No está claro aún -al menos para nosotros- qué es lo que van a guardar, cuidar, vigilar, curar, custodiar, etcétera, pero suponemos que son valores como la justicia, la democracia, la libertad, diversos derechos y garantías y todo aquello a lo que aspira una sociedad moderna y progresista. No arriesgamos juicio todavía, pero el hecho es que, desde ayer a las 19 horas, el primer número de la revista El Guardián está en los puestos de diarios y revistas.

Este es el Sumario, la ventana que permite asomarse al contenido del primer número:

1- Nota de Tapa: Vinculación del sindicalista Luis Barrionuevo con un buffet de abogados que hizo varios depósitos en una empresa de los Juliá, en Miami.
2- Entrevista al precandidato presidencial Ricardo Alfonsín.
3- Gran Hermano, los secretos de lo que no sale al aire.
4- Los cuentos de Fontanarrosa están en extinción.
5- Entrevista exclusiva con Keith Richards, un Stone a los 67.
6- Moyano vs Moyano, la interna entre padre e hijo.
7- 23 Noticias.
8- Las internas entre Pino Solanas y Claudio Lozano.
9- El costo de vida, según el barrio en el que vivís.
10- Entrevista con Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat: «La inflación no cederá en un año electoral».
11- Crónica: «El olvido después de la batalla en el Indoamericano».
12- Entrevista a Gabriela Toscano y a Alfredo Alcón.
Y mucho más……
La nota informativa procede de  Pablo Berisso
Revista EL GUARDIÁN – Política
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Guinea Ecuatorial, la Tiranía Silenciada

El escritor Juan Tomás Ávila Laurel comenzó una huelga de hambre el viernes 11 de febrero en protesta contra el régimen represivo de Teodoro Obiang, que gobierna Guinea Ecuatorial desde hace más de 30 años. Lo hemos informado ayer y publicado la carta tras superar muchas dudas.

Ahora volvemos sobre el tema porque la causa que persiguen estos intelectuales es justa y ya está comenzando a dar resultados en cuanto a hacer conocer una situación. Pero abruma la minusvalía que expresan respecto de los países que consideran poderosos  y la falta de amor propio conque estos “intelectuales” están encarando el tema: pretenden que sus dominantes -pasados y presentes-  intervengan para solucionar sus asuntos.

Nos gustaría equivocarnos y pensar que este comienzo de cabeza gacha y súplicas puede ser parte de una estrategia que vaya de menor -muy menor- a mayor y venga luego la salida del pueblo, el verdadero protagonista de los cambios, a la calle . Pero por ahora solo hay “pedidos”: primero al parlamento español y ahora uno genérico a los Estados Unidos de Norteamérica. Dice textualmente la información: “están pidiendo al gobierno de EE.UU. que presione al gobierno de Guinea Ecuatorial para que lleve a cabo reformas políticas, económicas, y sociales en Guinea Ecuatorial”.

Es una ingenuidad como una montaña pero, insistimos, parece que la responsabilidad y la acción para revertir la situación fuesen tarea de otros. Dicen con razón que desde su comienzo como ciudadanos de un país libre -el 12 de octubre de 1968- “los guineoecuatorianos no hemos disfrutado ni de un día de libertad. El primer presidente, Francisco Macías Nguema, instauró un régimen sanguinario y despótico durante once años, cuyas consecuencias fueron el asesinato de miles de compatriotas, el exilio de más de un tercio de la población, la devastación de los recursos económicos, la aniquilación del Estado, la imposición del tribalismo como doctrina política y social, y la sañuda persecución de cuanto significara cultura y progreso”.

Sigue una retahíla de desgracias, como que Teodoro Obiang Nguema, sobrino del presidente, derrocó a su tío mediante un golpe de Estado y luego los defraudó; que “casi 32 años después, es manifiestamente notorio que el país no se ha desarrollado, a pesar de sus ingentes recursos naturales (hidrocarburos, minerales, pesca, madera…), que son acaparados únicamente por el presidente y su entorno, por lo cual Guinea Ecuatorial es considerado uno de los países más corruptos del mundo»; que el dictador mata; que la tortura es un uso habitual; que no hay seguridad…etcétera.

La situación social en materia de salud, vivienda, educación e, incluso, de servicios elementales como agua corriente, luz eléctrica y saneamiento ambiental está muy por debajo de los estándares fijados por la ONU. Pese a ser el tercer productor de petróleo y gas natural del África Subsahariana (o tal vez por eso), Guinea Ecuatorial sigue figurando entre los países más pobres del mundo y la desigualdad tiene cifras contundentes: el 10 % de la población acapara el 85 % de la riqueza nacional. Es penoso, sin dudas, lo que ocurre en ese país africano y el humanismo se solidariza y va a difundir sus esfuerzos por echar a Obiang. Pero invitamos a estos intelectuales a intentar comprender que nadie irá a hacerles -no digamos la revolución- los cambios que ellos necesitan. Menos los Estados Unidos.

Sigue el comunicado difundido desde Barcelona: “En este contexto se produce la acción desesperada de nuestro compatriota y compañero Juan Tomás Ávila Laurel, quien se ha declarado en huelga de hambre como única forma de protesta contra la tiranía silenciada en Guinea Ecuatorial”, explican.  Y dicen esperar “la solidaridad de todas las mujeres y de todos los hombres de buena voluntad”.

Por cierto que la tienen y la tendrán en modo creciente Pero la libertad no es algo que se da sino que se gana y llegará cuando el pueblo ecuatoguineano se ponga en pié y ocupe las calles para mostrar su fuerza. Sólo así se podrán echar las bases -no sólo con la huelga de hambre individual- “para que Guinea Ecuatorial supere la larga opresión dictatorial y alcance la libertad, base de la estabilidad, de la prosperidad y del desarrollo” como ellos mismos escriben. Pero señores, tengan en cuenta que el protagonismo de la liberación social no se delega en terceros. Peor aún si son los que se benefician con el actual estado de cosas.

Críticas aparte a la actitud, señalamos que estas modestas acciones están corriendo el velo de silencio que rodea a esta larga tiranía.

Romance del Enamorado y la Muerte

Anónimo español

“Un sueño soñaba anoche sueñito del alma mía,
soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca, muy más que la nieve fría.
— ¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas, ventanas y celosías.

—No soy el amor, amante: la Muerte que Dios te envía.

— ¡Ay, Muerte tan rigurosa, déjame vivir un día!

—Un día no puede ser, una hora tienes de vida.

Muy deprisa se calzaba, más deprisa se vestía;
ya se va para la calle, en donde su amor vivía.
— ¡Ábreme la puerta, Blanca, ábreme la puerta, niña!
— ¿Cómo te podré yo abrir si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio, mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando, junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría.

La fina seda se rompe; la muerte que allí venía:
—Vamos, enamorado, que la hora ya está cumplida”.

Originarios La Deuda Interna

Los Humanistas también nos dirigimos a la señora Presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, como ha hecho el pueblo Q’om.
 
Ratificamos señora lo que decimos públicamente: desde 2003 la Argentina ha tenido los dos mejores gobiernos desde 1955 a la fecha aunque todavía hay una agenda pendiente para cumplir en los próximos cuatro años y vamos a votarla para que lo haga. Tenemos también algunas diferencias principalmente en materia ecológica (agua, bosques, desertización) y respecto de la explotación minera y de hidrocarburos. Esperamos tener la oportunidad de opinar y reflexionar juntos sobre los puntos de diferencia y comprometemos nuestro apoyo para ayudar a cumplir la agenda pendiente.

Por eso, señora, los humanistas también solicitamos su intervención personal para que sus funcionarios incluyan los asuntos de los hermanos originarios como prioridad. Ellos están primeros  en todos los asuntos no resueltos aún.

Porque

Si se trata de honrar la vida comencemos por preservar la existencia de los pueblos originarios en la persona de sus descendientes.

Si se piensa en erradicar la pobreza, los descendientes de los pueblos originarios están primeros entre los pobres más pobres.

Si se piensa en la deuda histórica del Estado, a ellos se les debe desde antes de que exista el Estado.

Si se trata de incluir a los marginados, los pueblos originarios fueron los primeros excluidos.

Si se trata de garantizar la salud, ellos están enfermos de abandono. 

Si se trata de educar, a ellos no les alcanza con aprender en castellano; les corresponde la conservación de su lengua.

Si se trata de igualdad de oportunidades primero habrá que considerarlos iguales y no discriminarlos.

Si una sociedad defiende la moderna propiedad privada, a los descendientes de los pueblos  originarios se les deben devolver  territorios que fueron suyos desde siempre.

Si hablamos de justicia social esta sociedad debe facilitar el trabajo y la vivienda de los hermanos originarios en la tierra de sus antepasados.

Los humanistas estamos con usted y con los pueblos originarios que son los primeros entre los acreedores de nuestra deuda interna.

El Mejor Alcalde, el Rey

La obra de Félix López de Vega parece haber inspirado hoy a los integrantes del pueblo Q’om que han solicitado la intervención directa de la Presidente para buscar una solución a sus desgracias. En “El mejor Alcalde, el Rey”, Sancho, un honrado labrador, es víctima de una injusticia a manos de funcionarios locales, y de nada valen sus gestiones en el lugar. Llega hasta el rey Alfonso VII y este le da la razón pero sus órdenes son desconocidas y en el tercer acto el Rey tiene que ponerse firme al punto de decretar la muerte del señor feudal y una justa reparación para Sancho. De ahí ha quedado la certeza de que hay que ir a la cabeza para obtener justicia.
 
Hoy tuvo lugar en Avenida de Mayo y la Avenida 9 de julio, donde acampan representantes del pueblo Q’om, una reunión de organizaciones de derechos humanos -entre ellas el Partido humanista– representantes de otros pueblos originarios y el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel. A su término se decidió insistir en solicitar la intervención directa de la Presidencia de la Nación. Como dijimos al comienzo si el sátrapa provincial no cumple, hay que ir a la cabeza.

En la carta a Cristina Fernández de Kirchner,  los firmantes manifiestan su “profunda preocupación por el incumplimiento de los compromisos asumidos por funcionarios nacionales en el acta firmada el 30 de diciembre próximo pasado con miembros de la comunidad Qom (toba) La Primavera, de la Provincia de Formosa”.

Como sabemos, en la represión a la comunidad La Primavera el 23 de noviembre, que tuviera como saldo luctuoso la muerte de un indígena Qom y un policía, se destruyeron sus casas y quemaron o robaron documentos personales. “Hasta la fecha las familias a las que se les quemó sus casas y sus documentos siguen en la misma situación”, puntualiza la carta.

Más adelante expresan: “Nos preocupa sobremanera que, a pesar que Argentina ha tenido importantísimos avances en materia de derechos indígenas, sin embargo los mismos siguen sin ser aplicados. Los pueblos indígenas siguen siendo los relegados en nuestro país. Los indicadores de acceso a la salud, al agua, a la vivienda, a la educación, de acceso a la justicia siguen mostrando abrumadoras exclusiones cuando de pueblos indígenas se trata. Todas las últimas muertes por desnutrición siguen correspondiendo a pueblos indígenas, y esto está directamente vinculado a la usurpación de sus tierras y la no aplicación de la Ley de Emergencia de Tierras Indígenas No. 26.160/26554, impulsada por el gobierno que Usted representa

Nuestro país ha avanzado en las políticas de derechos humanos, a su vez en el reconocimiento de la jurisdicción internacional cuando se trata de violaciones a los derechos humanos, sin embargo se permite que se invoquen las jurisdicciones provinciales cuando se trata de llevar adelante estos derechos en el ámbito local, motivo por el cual el Estado Nacional debe hacerse cargo del incumplimiento de las Tratados de Derechos Humanos con Jerarquía constitucional, como así también de los Tratados Internacionales supra legales, como ser el Convenio 169 de la OIT.

“Es inadmisible que se siga tratando a los pueblos indígenas argentinos en condiciones de servidumbre, que se les niegue los documentos de identidad o se los retenga para obligarlos a votar por los caudillos locales, a los que si no se subordinan, se les niega hasta el acceso al agua, o la inscripción de sus hijos, como sucede actualmente en la provincia de Formosa”

Finalmente -se lee en la carta de las organizaciones defensoras de derechos humanos- “solicitamos su intervención personal y directa para que se cumplan los acuerdos del acta y se modifique el rumbo de las políticas indígenas en nuestro país, haciendo respetar las normas constitucionales en la materia”. Saludos, etc.

Ojalá esta vez la literatura sea vida.

Carta para Pedir un Milagro

En otra nota de hoy damos contexto a la situación en Guinea Ecuatorial y a las acciones de los opositores, entre las que destaca la huelga de hambre iniciada por el escritor Juan Tomás Ávila Laurel, quien  ha hecho pública una  carta a José Bono.

“Estimados amigos: Desde el día de hoy y hasta que Dios disponga o las cosas se aclaren me declaro en huelga de hambre por la situación de Guinea Ecuatorial. Adjunto va una carta que pido que den publicidad y que lo hagan llegar a su dueño. Siento darles una mala noticia, pero no puedo más. Muchas gracias por comprenderlo”. Juan Tomás.
«Carta a José Bono Martínez, Presidente del Parlamento Español
Excelentísimo señor don José Bono Martínez:

“Ya que cree tanto en la solvencia moral del presidente Obiang, quien lleva en el poder desde el año 1979, le pedimos de todo corazón que hagas las gestiones y presiones para constituir en Guinea un gobierno de transición en el que no deben formar parte ninguno de los que han ostentado cargos en estos 32 años

“Esta, como creerá, no es una exigencia política, sino social y moral. Ya no podemos seguir viviendo bajo una dictadura que nos come el alma.

“Señor Bono, lo único que deseamos es que consiga que Obiang, su hijo Teodorín, la primera dama Constancia, los hermanos y primos generales y coroneles que sostienen este incalificable poder consigan un asilo en un país seguro. Creemos que con la tercera parte del dinero guardado en el extranjero por uno solo de ellos dará para que vivan hasta el resto de sus días. El resto del dinero tendrá que ser devuelto al país. Pida a los gobiernos de los países implicados en esta masiva evasión de dinero que colaboren y tengan fe en nuestras peticiones, tanto en la asignación de un mínimo para que vivan como en la restitución del resto al país.

“No exigimos que sean juzgados, porque hasta ahora no es una exigencia planteada por ninguna organización. Cómo podían plantearlo si los legitimáis con vuestros gestos. Entonces no tendría sentido plantearlo después, porque sería una hipocresía mayor.
“Con el dinero recuperado, señor Bono, se construirán escuelas y se formarán maestros y profesores y sacaremos del ejército guineano a estos miles de jóvenes secuestrados por la miseria y les daremos educación y formación. Y daremos educación a los niños guineanos, faltos de atención en un país rico como éste.
“Con este dinero y con lo que queda, instituiremos la justicia y lucharemos contra la impunidad. Formaremos a jueces y robusteceremos nuestro sistema judicial.  

“Con este dinero, señor Bono, cultivaremos nuestras tierras, aseguraremos nuestras despensas y lucharemos contra la degradación ambiental. En definitiva, nos procuraremos lo indispensable para una vida mínimamente digna.

“Con un plan de un gobierno más humano, haremos que la vida en Guinea sea digna, porque creemos que hay recursos para ello.

“Este no es un plan de Gobierno, señor Bono, pero si se les deja hacer a los que más saben y quieren, lo que se diga de Guinea será de mutuo beneficio para España y para todos los guineanos que viven aquí y en muchas regiones y provincias españolas esperando un milagro que no se dará si no hacemos, hace usted, lo que debe, aprovechando tu visita.

“No es justo dejar mi vida en sus manos, señor Bono, pero tengo que reconocer que lo que pase de ella tendrá usted mucho que contar». Malabo, 11 de febrero 2011
Juan Tomás Ávila Laurel