Aquí continúa la nota de Héctor Viglianco que nosotros titulamos Debate Humanista

4 – Escenario más saludable – Queda claro que bajo estas condiciones y de cara a las aspiraciones humanistas,  la mejor opción es que gane el oficialismo y que lo haga del modo más contundente posible. Por ejemplo, que en el orden nacional gane en 1a. vuelta y en las provincias obtenga una mayoría de gobernadores aliados y así siguiendo, aunque estos no tengan un perfil «como uno» y aunque luego haya que “lidiar” con algunos.

Estamos en una situación especial en la que por sus consecuencias sería un verdadero y amplio desastre que gane la derecha.

El objetivo principal para el progresismo en general, hoy debería ser:

La derecha no debe ganar la nación. Asegurémoslo sumándonos todos a quien hoy está en mejores condiciones político-electorales de lograrlo.
 
5 – Escenarios provinciales – Analicemos ahora (hipotéticamente) la posibilidad de que en el distrito (por caso Santa Fe) perdiera en las internas el kirchnerista Rossi y resultara candidato un PJ de centroderecha o derecha.

Como parte del armado de ese frente el PH participaría de las generales con ellos… pero sería un grueso error olvidar que los demás también lo  formamos. Así, sería cierto que ese conjunto quedaría más a la derecha de lo que correspondería si el candidato elegido fuera Rossi, pero peor sería ir con un armado más débil (PJ por un lado y FpV por otro) y perder la provincia ante un opositor que no sumaría votos para el oficialismo nacional.    

Recordemos que por el grado de influencia sobre variables fundamentales, lo que suceda a nivel nacional en esta encrucijada de nivel latinoamericano, es central respecto de lo que pueda ocurrir en uno o varios distritos.

Dicho de otro modo: si no se puede ganar simultáneamente en nación y también en provincia, entonces  es preferible un gobierno nacional K y un gobierno provincial «mafioderechoso» pero encorsetado por alianzas electorales; que un gobierno provincial “bien progre” con un gobierno nacional “mafioderechoso”.

Así, la primera opción asegura bastante el desarrollo de la política de integración latinoamericana, la continuidad de políticas distributivas, ley de medios, viviendas, asignación universal, paritarias, etc., etc.

La segunda opción, solo retroceso y represión.

Desde este punto de vista la acción política provincial válida para las elecciones es la que pueda aportar la mayor cantidad de votos posibles a la fórmula y listas nacionales. Y si al mismo tiempo se logra un gobierno provincial empujando en la misma dirección, mucho mejor. Pero para decidir debe estar claro el orden de prioridades.

Como es mucho y vital lo que se juega en este año electoral, conviene centrar las energías en las variantes políticas y electorales que con más probabilidad pueden generar escenarios y condiciones favorables a la humanización. Las innovaciones experimentales están bien, pero por afuera o para después si existen o están en marcha armados electorales que puedan asegurar una mayor tracción de votos favorables al nacional.

Esta mirada de apariencia electoralista no se origina en el interés del «puestito» como a veces se sugiere; está intencionando alentar todo lo que contribuya a fortalecer ámbitos de transformación creciente. 

6 – Escenarios futuros (supuesto personal no debatido) –  Se puede considerar que si este año el proyecto popular y nacional  vuelve a triunfar electoralmente podría continuar evolucionando más allá el 2015, pero también que su versión kirchnerista, no iría más allá. Lo obvio es porque si ahora va Cristina (¿quién sino?) no habría re- reelección, pero básicamente porque las imágenes del paisaje que inspiran sus iniciativas y programa estarían agotadas o por agotarse, su ideología y supuestos básicos a desencajar, su mirada a repetirse, su dinámica a cristalizarse, su permanencia a molestar hasta a aquellos que la acompañaron…y también a los jóvenes que la siguen hoy pero que ya estarán urgidos a bajar por banda ancha sus propios paisajes a la realidad. 

Por la concurrencia de diversas razones, tan discutibles como fuera de lugar exponerlas  acá, es en esa situación futura que los humanistas como conjunto tendríamos mayores posibilidades de alcanzar un grado de protagonismo político y social que represente un salto de nivel.

El período 2015 -2019 reunirá muchas condiciones tangibles e intangibles para que todas las relaciones que estamos estableciendo y construyendo hoy, de apariencia general algo caótica y desordenada, se polaricen y articulen dando lugar a una sensibilidad que resonará inequívocamente con los fundamentos humanistas. Necesitaremos acceder a un nivel acorde en capacidad de difusión y otros recursos. Necesitaremos de todas las relaciones entretejidas  hasta ese momento…

Pero claramente no será lo mismo transitar 2015-2019 si el próximo gobierno 2011-2015 resultara de derecha.

De estas imágenes sueltas de proceso proyectado, surge que trabajar para ayudar al oficialismo a ganar las próximas elecciones es construirnos un puente entre 2011-2015 que nos facilite el tránsito y formas adecuadas en los escenarios futuros.

No somos kirchneristas pero lo mejor que puede sucederle hoy a nuestro PROYECTO es que ganen. Lo provincial y municipal pueden adquirir distintos formatos según situaciones y componentes, pero deberían priorizar siempre la mayor suma de votos para la propuesta nacional.