El 2 de abril es el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para poner de relieve la necesidad de ayudar a mejorar las condiciones de vida de los niños y adultos que sufren este trastorno.

El autismo es una dificultad en la comunicación que se manifiesta en los tres primeros años de edad y se deriva de un trastorno neurológico. No está vinculada al sexo, raza o condición socioeconómica, y se caracteriza por “deficiencias en la interacción social, problemas en la comunicación verbal y no verbal y patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos y repetitivos”.

El autismo se  denomina también Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) o Trastorno del Espectro Autista (TEA). Es un mal que no tiene cura, pero sí posibilidades de mejora importantes.

La buena noticia es que “el diagnóstico precoz es un elemento fundamental en el pronóstico del cuadro, ya que cuanto antes se realice, mejores son las opciones de cambio positivo futuro”. En otras palabras, estos trastornos tienen mejores pronósticos mientras más temprano se diagnostiquen.

La no tan buena es que los “trastornos relacionados al autismo registran un notable aumento de incidencia en los últimos veinte años”.

En la Argentina, al coincidir el 2 con el día en que se recuerda a los caídos en la Guerra de Malvinas, las organizaciones de todo el país lo celebrarán este año entre el 2 y el 6. El acto central de la organización «TGD Padres TEA», que agrupa a padres y familiares de personas con autismo junto a Amparar, Panacea, Brincar y Desafiando el Autismo, será en la Plaza de Mayo el día 6 por la tarde. En esa fecha Buenos Aires, junto a las grandes ciudades, se viste de azul organizadas bajo la consigna: “Hablemos de autismo”.

Lo que sigue es la transcripción de un folleto distribuido por las organizaciones.

Señales de alerta

Una ayuda para detectar si tu hijo puede tener autismo. Si a los 18 meses tu bebé presenta alguna de estas señales, solicita un examen inmediato a tu pediatra.

• No responde al llamado por su nombre o dejó de hacerlo. •

• No mira a las personas cuando le hablan. •

• No dice ninguna palabra o perdió palabras que decía. •

• No señala con el dedo para pedir cosas que desea. •

• No señala para pedir cosas que desea. •

• No señala para mostrar personas u objetos. •

• No hace juegos de ficción (jugar con muñecos, hacer que habla por teléfono, jugar a darle de comer a un muñeco, u otra persona).

TGD –PADRES – TEA 

www.tgd-padres.com.ar